El Portillo, uf

OPINIÓN: La conexión

Las administraciones públicas ya no saben cómo echar una mano a Unicaja, el banco andaluz que absorbió a las antiguas cajas de ahorro España y Duero, para vender el edificio de El Portillo, ubicado a las afueras de la capital leonesa y sede durante años de los servicios centrales de Caja España. A Unicaja le urge vender éste y otros edificios. Necesita liquidez para hacer frente en las mejores condiciones posibles a su pretendida fusión con el banco asturiano Liberbank. El Banco Central Europeo (BCE) pone como condición para aprobar esa fusión que ambos bancos realicen una ampliación de capital, pero  éstos se oponen y la única alternativa es vender a toda prisa activos improductivos, como solares, locales, viviendas o edificios gravosos como El Portillo, para ganar liquidez.

Hace un año, el Ayuntamiento de León presidido por Silván, ya intentó que la casi resucitada Fundación Ordoño II se quedase con El Portillo para ubicar en sus instalaciones la fallida Universidad Católica de Murcia. La Operación Enredadera hizo fracasar el proyecto. Quedaban todos retratados en ese sumario. Y meses antes se había hablado de El Portillo como candidato a albergar el suelo de la Agencia del Medicamento Europea, que al final viajará a Holanda.

Hay que vender El Portillo y ahora parece ser que Junta de Castilla y León y Ayuntamiento, que actúan como meros agentes comerciales, ofrecen a Unicaja la posibilidad de instalar en ese edificio una ampliación del Parque Tecnológico de León, que, parece ser, está saturado y hay algunas empresas que necesitan nuevas instalaciones. El gran beneficiado, claro está, de esta operación sería Unicaja, que se quitaría un costoso muerto económico de encina. A la falta de conocer las cantidades que se barajan y la forma de pago, es imposible analizar la rentabilidad de esta operación para la sociedad leonesa. Lo único cierto es la urgencia que tiene Unicaja por vender y convertir en liquidez un activo inmobiliario como este edificio ¿al precio que sea? Ya se verá.

También coincide el anuncio de la nueva posibilidad de venta de El Portillo con la reaparición de Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja y auténtico hombre fuerte del banco andaluz, ya que la Fundación es el socio mayoritario del banco. Así que, ante las dudas de la fusión con Liberbank, Medel ha reaparecido y se ha puesto al frente de las negociaciones con el fin de culminarlas para mayor gloria y beneficio de Unicaja. Medel mantiene unas muy  buenas relaciones con el aún presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, así que no se descarta que hayan reanudado los contactos personales para, entre otras razones, hacer realidad la venta de El Portillo. Un último favor antes de la despedida.

El Portillo fue en su día, allá por 1990, el primer edificio inteligente de Castilla y León. En él llegaron a trabajar más de 600 personas de alta cualificación profesional. Hoy no suben a ese edificio más de sesenta personas, pero el coste de mantenimiento es prácticamente el mismo. Es sí, las obras de la nueva variante lo han dejado un poco más aislado. Todo un despropósito de cara al futuro.

Este modo de poner a la venta El Portillo pone en evidencia, asimismo, la falta de implicación y compromiso de Unicaja con León. Al banco andaluz sólo le interesa vender. Podía haber realizado algún intento de traer a este edificio alguno de sus servicios centrales o impulsar actividades empresariales; pero no, sólo quiere deshacerse de él, como de tantos otros edificios y servicios de León. Su falta de compromiso es total.