El Palacio de Canedo no tiene una descripción única; es hotel, restaurante, viñedo, tienda, bodega, realiza eventos y bodas, concede premios, organiza concursos y ofrece enoturismo en las viñas de sus alrededores. Pero para llegar a convertirse en la referencia que es hoy en día en la comarca del Bierzo, ha pasado mucho tiempo…

Érase una vez un hombre llamado Don Manuel Osorio y Pimentel de Medina Cachón y Ponce de León, señor de Canedo. En el siglo XVIII mandó construir un palacio para producir vino. La tienda actual era la bodega. El palacio, junto con todos sus terrenos, se convirtió en uno de los señoríos más importantes en la producción de vino de aquel entonces. Sin embargo, debido a las herencias, el palacio cayó en el olvido y se puso a la venta. Jose Luis Prada, al que todos llaman Prada, pasó varias veces por Canedo y vio el cartel de ‘’se vende’’ que destacaba en la fachada de aquella casona. Pasaba el tiempo y nadie lo compraba, por lo que Prada se decidió a subir. Cuando llegó al corredor y contempló las vistas y la situación privilegiada de aquel palacio de estructura barroca, no dudó en que ese sería el lugar en el que él elaboraría sus vinos.

Foto desde el corredor Palacio de Canedo
Foto desde el corredor antes
Foto desde el corredor Palacio de Canedo
Foto desde el corredor ahora

Prada compra el palacio en 1987. Sin embargo, no es hasta 10 años después cuando empiezan a arreglarlo. Restauraron el suelo, las columnas que sujetan la estructura, tiraron varias casas bajas que estaban en mal estado y rehabilitaron en 5 años todo el complejo. En 2001 el Palacio de Canedo abre sus puertas al público.

Prada fue comprando poco a poco todos los terrenos que se comprenden entre Canedo y Campelo. Este emprendedor berciano fue recuperando laderas y plantando viñedos hasta crear lo que es hoy el complejo de Palacio de Canedo. Cuando apostó por plantar viñedo, apostó por variedades autóctonas como son la mencía y el godello. Además, tuvo el deseo de hacer un vino espumoso, fue entonces cuando plantó chardonnay. Apostó también por la agricultura ecológica para respetar el entorno y la tierra. Prada quería que fuese la propia naturaleza en equilibrio la que hiciese su trabajo. Quiso también respetar la arquitectura y rehabilitar el edificio manteniendo ese carácter barroco que lo caracteriza.

Carroviñas Palacio de Canedo
Carroviñas

Quienes lo conocen dicen que es un enamorado de su tierra, del campo y de la naturaleza. Quizás por ello compró más parcelas, las limpió y las desbrozó para recuperar los terrenos y crear un bosque didáctico de 8 hectáreas, con 55 variedades de árboles y caminos, con la idea de que en un futuro haya un bosque y una zona protegida donde poder pasear el dia de mañana.

Texto del Bosque Didáctico
Texto del Bosque Didáctico

El Palacio de Canedo es especial y tiene un encanto difícil de explicar si no has estado nunca allí. El entorno de Prada asegura que el lugar es especial porque tanto el palacio como Prada son muy auténticos. “Aquí la gente se reencuentra con los sabores, con las vivencias y con ese paisaje que recuerda a lo vivido. Por otro lado, la gente que viene de fuera o la gente joven encuentra algo aquí que desconoce pero que le sorprende” asegura Flor Bonet, esposa de Prada.

La esencia del palacio es su autenticidad y así lo confirma Flor que desvela que ‘’en el palacio hay un equilibrio entre la modernidad y las raíces que nos han legado nuestros ancestros y está lleno de muchos detalles. Somos una empresa pero cuando hacemos algo no prima el beneficio. Hay veces que el beneficio económico no es el suficiente pero, sí lo es el beneficio moral de hacerlo o la satisfacción de ver que a lo largo de los años eso en lo que creíste funciona. No tenemos grandes aspiraciones, los lujos de Prada son crear ese bosque, por ejemplo, cuidar el entorno, la arquitectura o las tradiciones. Él disfruta aquí’’. Flor cuenta la anécdota de que estuvieron de vacaciones en el sur y cuando llegaron al Bierzo Prada exclamó: ‘’¡esto es una maravilla!’’.

Prada siempre ha sido un emprendedor y un adelantado a su época. Cuando era joven trabajaba en la zapatería de su padre. Viajaba por otras ciudades de España y llevaba a la pequeña tienda de Cacabelos las prendas de moda en ciudades como Madrid.

Empezó a elaborar sus productos y creó su marca ‘Prada a tope’. Con ella recorrió multitud de ferias de varios puntos de España con su propio camión. Su personalidad y la calidad de sus productos hacían que no pasase desapercibido.

Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada
Foto antigua de Prada

Prada comenzó a abrir restaurantes bajo el nombre de Prada A Tope en los que la protagonista era la comida típica del Bierzo. El primero fue en Madrid en los años 90. Le siguieron otros en Valladolid, León, Pozuelo, Palencia, Santiago, Oviedo, Bilbao, Salamanca, Santander, Coruña y Vigo.

Actualmente continúan abiertos los restaurantes de León, Santander y Madrid.  Sin embargo, los propietarios aseguran que no les preocupó cerrar todas esas franquicias porque no pensaban en el negocio y lo que hacían lo hacían por gusto. Ahora quieren volver a lo que en un principio Prada inició. Las ferias. La próxima parada de Prada A Tope es una de las ferias más importantes del vino en Alemania.

Este berciano revela el secreto de su éxito: ‘’El Palacio de Canedo no es una empresa al uso, es una filosofía de vida llevada al éxtasis’’.