Fundos (Fundación Obra Social Castilla y León), con sede en Casa Botines de Gaudí de León, ha presentado una denuncia contra el banco Unicaja, al que acusa de apropiarse de más de diez mil obras de arte y de 29 inmuebles, valorados en más de cien millones de euros. Todos los extremos de esta noticia los publica hoy el diario El País.

Unicaja, según el diario madrileño, lo niega todo. Sin embargo, contrasta la contundencia de las posiciones de Fundos, hoy presidida por el médico Jorge Vázquez. Fundos ha interpuesto la denuncia ante el Juzgado de Primera Instancia número 9 de León, cuyo titular ha citado a ambas partes para el próximo 19 de junio. La Fundación denuncia “el expolio” de parte del patrimonio artístico de las cinco cajas de ahorro que en 1990 dieron lugar a Caja España y que fueron León, Zamora, Palencia y las dos de Valladolid, a las que se sumaron Salamanca y Soria, tras la fusión en 2010 de España y Duero.

Esta denuncia es el primer litigio que se abre en España entre una fundación y el banco resultante de la fusión o de la absorción de antiguas cajas de ahorro. Fundos gestiona el patrimonio acumulado de las antiguas cajas de ahorro y sostiene que Unicaja se ha apropiado de miles de cuadros, dibujos, libros, muebles históricos, archivos y hasta edificios. Un patrimonio artístico de Castilla y León y que ahora parte puede estar ya en Andalucía, territorio histórico de Unicaja, o en otras zonas de España.

Según El País, “la nómina de obras en liza incluye, según Fundos, 621 cuadros, 1.842 dibujos y seis libros ilustrados del pintor salmantino Zacarías González (1922-2003) que fueron donados por la familia de este artista en 2004 a la desaparecida Caja Duero. También ocho valiosos muebles que Unicaja Banco se niega presuntamente a entregar a Fundos aduciendo que se encuentran en una caja de seguridad en Valladolid que solo puede abrirse con un taladro. “Nosotros no tenemos planificada tal actuación”, justifica una trabajadora del banco en un correo electrónico al que ha tenido acceso este periódico”.

Añade el rotativo madrileño que la colección que reclama Fundos “incluye uno de los cinco manuscritos originales que se conservan del Rey Alfonso X el Sabio, volúmenes incunables impresos en Salamanca en 1518, y hasta pergaminos, como Primera parte de las diferencias de libros que hay en el universo. Un ejemplar que figura entre las 12 piezas que han desaparecido presuntamente del edificio San Eloy de Salamanca, donde reposa el fondo bibliográfico de la fundación: 90.000 documentos y 5.000 libros históricos”.

Asimismo, según la denuncia que desgrana El País, Fundos reclama a Unicaja 19 salas de exposiciones y culturales, tres bibliotecas y un teatro en Salamanca, incluido el edificio de Caja Duero en la calle Villamagna de Madrid.

El centro de la denuncia radica en la escritura de segregación que Unicaja y Fundos firmaron en el año 2014 y que, según Fundos, no plasmó con fidelidad el patrimonio real acumulado durante más de un siglo por las entidades.

SE PREPARAN MÁS DENUNCIAS

Todo hace indicar que esta denuncia es la primera de una cadena de ellas, en las que no sólo Fundos va a cuestionar la propiedad de obras de arte e inmuebles sino hasta la titularidad del propio edificio de El Portillo, antigua sede de los servicios centrales de Caja España en León capital.

Las relaciones entre Fundos y Unicaja están son inexistentes desde 2014, hasta el punto de que Unicaja sacó de la Casa Botines de Gaudí, sede de Fundos, ordenadores, material de oficina y mobiliario en algunos casos fabricado ex profeso para el lugar donde estaba instalado y sin posibilidad de ser reutilizado.

Unicaja, según El País, niega la base de la denuncia en base a que fue “la propia caja [hoy Fundos], a través de su consejo de administración y de su asamblea general, quien decidió los activos que se segregaban y, en consecuencia, pasaban al banco”.

Unicaja se encuentra en estos momentos ultimando una fusión con el banco asturiano Liberbank y pretende hacerse con el control del banco resultante. Precisamente el reparto de acciones y del control del futuro banco es lo que está retrasando la fusión definitiva. Seguramente esta denuncia pondrá en alerta a Liberbank sobre el futuro de las obras de arte que conserva el banco asturiano.