Vender, dar a conocer mejor la actividad de las fundaciones es uno de los principales retos de Javier Nadal, presidente de la Asociación Española de Fundaciones (AFE). Así lo ha explicado en León con motivo de la reunión del Consejo de Asociaciones de Castilla y León, reunión que ha servido para conmemorar el 30 aniversario de la Fundación MonteLeón. Las cerca de 9.000 fundaciones que hay ahora mismo en España dan empleo a 250.000 personas y generan una actividad económica de más de 8.000 millones de euros. La crisis no ha podido con las fundaciones y ahora se abre ante ellas un futuro prometedor.

¿Qué representa para usted la Asociación Española de Fundaciones?

La Asociación es sobre todo el articulador del trabajo de las fundaciones, especialmente de las fundaciones que son socias, pero nuestro objetivo es trabajar pensando que el sector fundacional es muy importante, que tiene una misión fundamental que cumplir y que lo que queremos es profesionalizarlo para que la capacidad de responder a problemas sociales, de interés general, llegue a su máximo nivel.

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Javier Nadal, presidente de AFE

¿Cuántas fundaciones forman parte actualmente de la Asociación?

Actualmente hay alrededor de 8600 fundaciones activas de las cuales 400 pertenecen a Castilla y León.

¿Cuál es el papel más importante de una Fundación?

Las fundaciones nacen por un impulso de generosidad y como decimos en nuestro lema “Donde hay un problema, aparece una fundación”. El papel más importante de una Fundación es contribuir y solventar los problemas de la sociedad, ayudar a crecer y, en definitiva, comprometerse con el bien común.

¿Cuál considera usted que es el mayor reto al que se tienen que enfrentar las fundaciones actualmente?

Yo creo que los retos de las fundaciones son muchos pero quizá el más importante es la comunicación. La sociedad nos conoce poco, todo el mundo conoce alguna Fundación, el concepto de Fundación en sí no es ajeno a nuestra vida diaria, pero porque conocemos casos muy concretos. Por distintas cuestiones todos somos capaces de nombrar alguna Fundación pero no tenemos internalizado el impacto que tienen el conjunto de fundaciones en nuestras vidas.

Recuerdo que cuando se discutía la entrada de España en la Unión Europea alguien hizo un estudio sobre el coste de la nueva Europa, ¿qué pasaría si no existiera Europa?. Sería muy interesante hacer un estudio que reflejara que significaría el coste de las no fundaciones, es decir, ¿qué le pasaría al país si desaparecieran todas las fundaciones?, pasarían cosas muy importantes. Por ejemplo, prácticamente el 100% de las becas de posgrado de la educación universitaria desaparecerían, la oferta cultural en general sería notoriamente inferior y la atención de muchas cuestiones de acción social se reduciría enormemente.

Actualmente hay 250.000 personas trabajando en el mundo de las fundaciones, el 1 % del PIB está relacionado con las fundaciones, por lo tanto el coste económico de la actividad que mueve las fundaciones es muy alto, todo esto sin considerar el impacto del trabajo de los voluntarios. Nosotros tenemos un impacto económico de 8 mil millones, pero el valor del impacto real es mucho mayor.

Creo que tenemos que esforzarnos más en transmitirlo, no para que nos reconozcan que hacemos mucho, sino porque comunicándolo bien vamos a conseguir que más personas se comprometan en la financiación de las fundaciones. Porque al final las fundaciones su gran problema, y otro reto fundamental, es el de la sostenibilidad. La sostenibilidad viene de la aportación, una aportación que fundamentalmente es de la sociedad, el dinero público que manejan las fundaciones no pasa del 15%, el 85% de la financiación es privada de personas y de empresas.

REVOLUCIÓN DIGITAL

La revolución digital ha supuesto un cambio en prácticamente todos los sectores de la sociedad ¿Cuál es el impacto que ha tenido sobre las fundaciones?

La revolución digital afecta a todo, el mundo está cambiando de una manera espectacular, aunque solo sea a través de las personas ya vemos como el mundo está cambiando. Para las fundaciones, al igual que para el resto de la sociedad, es muy importante por las herramientas de trabajo, si somos capaces de transformarnos digitalmente vamos a ser capaces de ser más eficientes para resolver los problemas que tenemos. Si no hacemos eso estamos fuera del mundo, el mundo ya es todo digital.

Por poner un ejemplo, en el mundo empresarial y en la vida normal se han producido unos cambios muy grandes. Puede ser fácil de entender que la industria de la música haya sufrido porque lo digital llega de otra manera, pero que el mundo del taxi se haya visto afectado por la revolución digital era algo difícil de imaginar. ¿Quién iba a pensar que un taxista iba a tener un problema por el cambio que ha introducido la transformación digital del mundo?

A las fundaciones les puede pasar lo mismo, es decir, entérate muy bien de lo que está pasando porque te puede afectar a ti, primero, para tú supervivencia, pero sobre todo para resolver los problemas a los que te dedicas. Los problemas a los que nos dedicamos también están cambiando y por lo tanto una Fundación tiene que entender a su cliente o su necesidad.

Hay que entender muy bien el mundo digital, porque hasta ahora lo hemos visto como un mundo feliz, que nos ha ido aportando mejoras, pero ya se está viendo que no todo es tan bonito y que hay situaciones en las que se están produciendo efectos indeseados. Efectos como la adicción al teléfono móvil, problemas con la protección de datos, noticias falsas. Son aspectos que son muy sensibles y con ello se va viendo que no todo es positivo, algo que pasa siempre, todas las grandes revoluciones de la historia han traído efectos buenos y efectos malos. Nosotros como fundaciones, que nuestro trabajo es solventar problemas que vemos en la sociedad, tenemos que saber que nos vamos a encontrar cada vez más problemas que no pensábamos que estaban ahí, y que están emergiendo, por lo tanto tenemos que entenderlo muy bien para poder interpretar esos problemas.

Eso sí también nos encontramos con que los problemas de ahora se pueden resolver mejor gracias a las nuevas tecnologías, por lo tanto es vital estar en el mundo que cambia y es vital interpretarlo para resolverlo.

Javier Nadal durante la entrevista
Javier Nadal durante la entrevista

¿Cómo animaría a una empresa a dar el paso y crear una Fundación?

El compromiso de una empresa siempre es hacer bien su trabajo y eso es ya un signo de ciudadanía total. Más allá de eso cada vez hay un mayor compromiso que refleja como las empresas quieren ser buenas ciudadanas y aportar más allá de lo que es su actividad diaria. Yo les diría que el camino de una Fundación es una buena opción. Una vez que has definido el área de actividad en la que quieres intervenir es mejor hacerlo a través de profesionales, y las Fundaciones somos profesionales especializados, cada una en lo suyo, pero si uno tiene el deseo de actuar en un área concreta es mejor confiar en un profesional. Si lo haces por tú cuenta, al no ser tú foco principal, tienes que tener un periodo de aprendizaje y, muchas veces, aunque la intención sea positiva a lo mejor no lo haces eficientemente, mientras que una fundación te ayuda a hacerlo de la manera correcta.

¿Existen sectores concretos en los que las empresas se lancen más a crear una Fundación?

Todas las empresas cada vez más tienen ese impulso de aportar, normalmente, como es lógico en el ámbito en el que la empresa ya desarrolla su actividad, donde puede contribuir y aportar. Pero no necesariamente, hay muchas empresas que no son del mundo de la educación por ejemplo, pero ocurre lo que nosotros decimos “Donde hay un problema aparece una fundación”.

Voy a poner un ejemplo, hace siete u ocho años había una preocupación social por la idea, en plena crisis, de que faltaban emprendedores en España y que la educación no cubría bien los aspectos de generar emprendimiento. A raíz de esa preocupación empezaron a surgir empresas que financiaban proyectos de emprendedores, no necesariamente pensando en su sector, sino simplemente como un problema social. Eso ha hecho que dentro del sistema educativo sea una preocupación que se ha incorporado. Esa es una manera de atender un problema, que es reconocido como un problema social, y que entre todos por la vía de tomar iniciativas se puede solucionar. Yo digo siempre que lo que necesitamos es hacer visibles los problemas y, a la vez, hacer visible que esos problemas son abordables para que surjan iniciativas.

FUNDACIÓN TELEFÓNICA

Usted estuvo al frente de la Fundación Telefónica durante muchos años, una de las Fundaciones más conocidas a nivel nacional, ¿Cuál ha sido el mayor reto al pasar a presidir una Asociación que engloba a todas las fundaciones de España?

Es una actividad complementaria natural, la Fundación Telefónica no es una Fundación menor sino que toca muchos campos y pertenece a una empresas muy comprometida socialmente, con lo cual me permitía tener una idea bastante clara de las distintas facetas fundacionales. Surgió la posibilidad de participar en la Asociación como presidente y entre tanto yo me liberé de la actividad digamos diaria y me pude dedicar más a la Asociación. Ha sido un aprendizaje tremendo, uno piensa que lo sabe todo, pero luego cuando ves los sectores, y la problemática de cada Fundación es distinto. Cada segmento es un mundo y es evidente que el mundo de las fundaciones tiene una capacidad de abarcar distintos ámbitos y problemas muy importante.

¿Cómo ha evolucionado la Asociación Española de Fundaciones desde el año 2011 en el que usted asumió el cargo de presidente?

Pues ha cambiado bastante, tampoco me corresponde a mi decirlo, pero si claro que ha cambiado, al igual que ha cambiado el mundo en diez años, igual incluso no hemos llegado a cambiar lo suficiente. Aquí el que no acelera se retrasa, yo creo que ahora estamos en una dinámica de aceleración, se ha comprendido que hay que hacer una transformación necesaria, por supuesto contando con la digital, pero hay una necesidad de innovar, de tener un planteamiento innovador a la hora de abordar los problemas.

Es importante conocer lo que hacen otras fundaciones que no tienen nada que ver con tu actividad, muchas veces esto te da una idea o una chispa que te permite innovar. Cuando hablas con cualquier Fundación que te presentan todos te dicen “es que mi Fundación es muy singular”. Son 8600 fundaciones singulares y eso es lo bonito, y si consigues ir conociendo muchas puedes ir aprendiendo de esas singularidades que te dan nuevas ideas.

Javier Nadal
Javier Nadal

¿Cómo valoraría el compromiso de la Administración Pública con las fundaciones?

Nosotros a las administraciones públicas lo que les pedimos sobre todo es una buena regulación. Una Fundación nace siempre por el impulso de un fundador, y el fundador cuando la funda manifiesta su voluntad y lo escribe en una escritura donde se refleja que una Fundación se va a dedicar a una actividad, en el momento de fundar, el fundador es el propio legislador. Existe un órgano, que es el protectorado, cuya misión es velar por que se cumplan ese escrito. Es una misión muy noble, pero no siempre los protectorados tienen el nivel o los recursos adecuados para poder hacer correctamente esas gestiones. Por eso nosotros insistimos mucho en que hubiese un único protectorado y en hay que mejorar la calidad de esa regulación.

¿Cuál será el futuro de las fundaciones españolas?

El futuro creo que es muy bueno, es un futuro espléndido, casi sin darnos cuenta somos lo que somos, en Europa ya somos el segundo sector más importante. Muchas veces pensamos que en España el fenómeno de las fundaciones es una posa pequeña y nada más lejos de la realidad, la suma de todas corresponde al 1% del PIB y por supuesto los problemas no desaparecen, las necesidades no desaparecen y la generosidad tampoco, en España somos un país generoso pero necesitamos una mejor organización para ser mejores.

Yo creo que tenemos mucho margen de mejora y por lo tanto tenemos un futuro espléndido.